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La distribución de Gas Licuado del Petróleo (GLP) se reanudó este viernes en Cuba tras la llegada de un buque con 9,377 toneladas del producto a la refinería “Hermanos Díaz” en Santiago de Cuba; sin embargo, las autoridades admitieron que la entrega no cubrirá la alta demanda acumulada en el país.
Irenaldo Pérez Cardoso, director adjunto de la Unión Cuba-Petróleo, explicó a CubaDebate que la distribución actual busca mitigar el “bache en la entrega de combustible” generado por retrasos en la llegada del GLP.
Este desabastecimiento afectó a una significativa proporción de los 1,7 millones de clientes registrados en la isla. En La Habana, Artemisa y Mayabeque, un 20 % de los consumidores no logró recibir el servicio, mientras que en el resto del país la cifra ascendió al 63 %, equivalente a más de 735,000 clientes.
El funcionario justificó estas dificultades a las complicaciones en los pagos internacionales derivadas de las sanciones económicas impuestas por el gobierno de Estados Unidos: “Ahora se nos exige el pago del 100 % antes de la descarga, lo que incrementa el costo del flete y genera retrasos adicionales por problemas en las transferencias bancarias”.
Para hacer frente al déficit, la distribución priorizará a aquellos consumidores que no lograron acceder al GLP en el ciclo anterior.
En provincias como La Habana, Mayabeque y Artemisa, durante los primeros cuatro días de entrega, el producto será exclusivamente para estos clientes, basándose en listados publicados por las casas comerciales, mientras que, en las demás provincias, este proceso se extenderá por cinco días.
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Pese a estos esfuerzos, la cobertura estimada de GLP con la entrega actual es de apenas 17 a 20 días.
Las autoridades también están evaluando la reorganización de los ciclos de entrega para atender de forma más equitativa a los consumidores, con especial atención a los núcleos familiares vulnerables.
Esta distribución limitada refleja la persistente crisis energética que enfrenta la isla, exacerbada por dificultades logísticas y económicas que complican la adquisición y entrega del combustible.
La llegada del GLP al oriente de Cuba se produce en medio de una severa escasez, siendo vital para la cocción de alimentos, especialmente ante los apagones que limitan el uso de los equipos eléctricos.
En las últimas semanas, la población enfrentó largas filas y tensiones debido a la falta del recurso, intensificada por cortes eléctricos prolongados que afectan todo el país.
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