El deterioro de las calles que rodean al Hospital Pediátrico de Centro Habana refleja la profunda crisis de infraestructura que golpea a la capital y afecta directamente a las familias cubanas.
En un video compartido por CiberCuba en redes sociales, los salideros de agua, el fango y los cráteres en el pavimento protagonizan un panorama que ha desatado la indignación de cientos de usuarios en redes sociales.
"Eso ahí siempre ha sido un asco, no es de ahora. En ese hospital me atendieron a mí toda la vida por mis alergias y luego a mi hija. Las calles siempre han estado malas y ahora deben estar peor, con aguas estancadas", expuso una usuaria que resume el sentir de muchos.
Otro vecino de la zona denunció: "Vivo ahí en esa misma calle, no hay vergüenza. Cuba completa está así y a nadie le importa. Por esa calle entran todas las ambulancias al pediátrico y lo único que da es asco, puro fango y huecos".
Años de negligencia han llevado a que los salideros de agua se conviertan en una constante, con reparaciones superficiales que no solucionan el problema. "Eso ahí es lo de nunca acabar. Hace años está el botadero de agua en toda esa cuadra de (la calle) Desagüe. Lo arreglan mal y al momento vuelve el salidero", comentó otro usuario.
Una situación que afecta la salud pública
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La crisis no solo es estética; representa un riesgo directo para la salud pública. Los charcos de agua limpia provenientes de los salideros se convierten en criaderos para mosquitos como el Aedes aegypti, transmisor del dengue, y el jején, vector del virus oropouche, cuyas cifras en 2024 han sido elevadas.
Hace unas horas, el doctor Francisco Durán, director nacional de Higiene y Epidemiología, calificó de compleja la actual situación epidemiológica en el país debido a la co-circulación de múltiples virus, incluyendo el dengue y el oropouche, con varios casos en estado de gravedad.
Mientras tanto, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) insiste en la necesidad de que la población mantenga limpios sus entornos, a pesar de que las autoridades no logran garantizar las condiciones mínimas para evitar estos focos de enfermedades. "No hay agua en las casas, y ahí la desperdician con salideros que el gobierno no arregla", denunció un usuario.
A las pésimas condiciones exteriores del hospital se suman problemas internos graves. Según una trabajadora del MINSAP, la tercera planta del centro no cuenta con electricidad debido a la falta de un transformador, lo que deja consultas oscuras e inoperativas. Además, denunció la ausencia de medicamentos esenciales en las farmacias y servicios médicos suspendidos.
Una pregunta urgente
En medio del colapso, un comentario resume la desesperación: "¿Qué es más costoso: arreglar eso o evitar las muertes por enfermedades que podrían prevenirse?"
El Hospital Pediátrico de Centro Habana, una institución clave para la salud infantil en Cuba, enfrenta no solo el abandono de su infraestructura, sino también el peso de un sistema que parece incapaz de atender las necesidades más básicas de la población.
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