El gobierno cubano reconoció públicamente su incapacidad para resolver los problemas relacionados con el abastecimiento de agua en el país, los cuales vinculó a la crisis energética, al bloqueo y la falta de insumos.
Antonio Rodríguez Rodríguez, presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), informó a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) que entre el 60% y el 70% de las afectaciones en el suministro de agua se deben a dificultades en el sistema electroenergético nacional y a la escasez de combustible para operar las pipas de distribución.
Entrevistado por el Noticiero Nacional de Televisión (NTV), Rodríguez afirmó: "No cabe duda que en el año 2025, en la misma medida que mejore el sistema electroenergético nacional, estaremos en muchas mejores condiciones".
Uno de los problemas más críticos es la existencia de más de 5,000 salideros en La Habana, especialmente en La Habana Vieja, donde la infraestructura de distribución está gravemente deteriorada. Rodríguez señaló que la falta de cemento ha impedido la reparación de numerosas fugas de agua, agravando la situación.
Estas declaraciones han sido recibidas con escepticismo por parte de la población, que enfrenta desde hace años graves problemas de acceso al agua potable. La promesa de una posible mejora en 2025 ha generado críticas debido a la falta de acciones inmediatas y soluciones sostenibles para mitigar la crisis actual.
Los cubanos tienen razones para recelar de estas “proyecciones” de mejoría para el próximo año, más cuando en noviembre de 2024, el gobernante Miguel Díaz-Canel reconoció públicamente la crisis del abastecimiento de agua en La Habana durante una sesión de trabajo, admitiendo que "estamos muy lejos de resolver esta situación".
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Inversiones y promesas gubernamentales
A pesar de las dificultades, el gobierno ha anunciado en diversas ocasiones planes de inversión para mejorar el suministro de agua.
En marzo de 2022, Inés María Chapman Waugh, entonces vicepresidenta del Consejo de Ministros, presentó un plan que incluía 206 inversiones, reparaciones y actividades destinadas a eliminar el abasto de agua potable con pipas, beneficiando a más de 635,000 habitantes.
Sin embargo, la efectividad de estas inversiones ha sido cuestionada, ya que los problemas persisten en diversas regiones del país.
En Santiago de Cuba, por ejemplo, la crisis del abasto de agua se ha agravado a pesar de las inversiones realizadas. En algunas localidades, los ciclos de abasto se han prolongado hasta 60 días, afectando gravemente a la población.
Las autoridades locales han justificado su incapacidad para resolver el problema atribuyéndolo a constantes roturas en las redes de suministro, escasez en las fuentes de agua y la contingencia energética que limita el funcionamiento de las estaciones de bombeo.
Importaciones de equipos de bombeo
A pesar de las constantes menciones al "bloqueo estadounidense" como una de las causas principales de la crisis, el régimen cubano ha realizado compras de equipos de bombeo en mercados internacionales, además de haber recibido donaciones millonarias como la realizada por Kuwait para mejorar la infraestructura hidráulica, e importantes créditos como el de Arabia Saudita.
Recientemente, en 2024, el gobierno adquirió equipos de bombeo directamente de España, buscando fortalecer la infraestructura hidráulica en algunas regiones críticas del país.
En 2023, recibió una donación millonaria de China para mejorar el suministro en varias provincias, aunque los resultados no fueron significativos debido a problemas en la instalación y mantenimiento.
Situación actual y perspectivas
Según datos oficiales, solo el 48% de la población cubana recibe el servicio de agua de forma estable y segura. El resto depende de modalidades como el abasto mediante pipas, lo que refleja la precariedad del sistema de suministro en pleno siglo XXI. La región oriental del país presenta los mayores problemas en este sentido.
La dependencia del suministro de agua respecto a la electricidad agrava la situación, ya que los sistemas de bombeo funcionan principalmente con energía eléctrica y pocos cuentan con generadores de respaldo.
Los cortes de energía retrasan el restablecimiento del servicio, especialmente cuando las fuentes de suministro están ubicadas a más de 30 km de los núcleos de población.
Mientras tanto, el gobierno mantiene inversiones multimillonarias en el sector turístico, lo que ha generado críticas sobre la priorización de recursos en medio de una crisis que afecta directamente a la población.
A pesar de las promesas de mejoras para 2025, la falta de soluciones inmediatas y la ineficacia de las inversiones realizadas hasta la fecha generan incertidumbre y descontento en la población, que continúa enfrentando interrupciones frecuentes y soluciones provisionales que no logran resolver una crisis que parece extenderse indefinidamente.
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