“Yo no puedo sentarme a la mesa a comer sin saber qué come mi mamá o mi papá, no en fin de año, cualquier día”. Así expresó su sentir una cubana en Estados Unidos en un video que abrió un debate entre los emigrados sobre el envío de dinero a sus familias en la isla.
La autora del mensaje, la psicóloga Carelis Conde, compartió su postura con honestidad y dejó claro que, aunque prioriza su bienestar, no puede ignorar las necesidades de quienes dejó atrás.
En su reflexión compartida en su cuenta de TikTok @carelisconde abordó con honestidad el dilema que enfrentan muchos cubanos en el extranjero y dejó claro que no buscaba juzgar a quienes toman decisiones diferentes, pero pidió respeto hacia quienes priorizan a sus seres queridos. “Cada quien es libre de hacer y pensar diferente, y no es mi intención que cambies tu visión, pero respeta la mía y mi dolor, porque no es dinero ni política, es la sangre y los sentimientos”.
La publicación generó una avalancha de comentarios, dividiendo opiniones entre quienes comparten su postura y quienes creen que el envío de dinero sostiene al sistema político de la isla.
Algunos usuarios mostraron apoyo total: “Primero se es hijo después se es patriota”; “Mi familia es lo primero, no creo en ningún guapito de redes”; “A mi familia en Cuba, mi madre, mi hijo y mis hermanos, les envío el cielo si me lo piden y por encima de eso no hay nadie”; “Yo no puedo comerme un pan sabiendo que mi mamá no tiene que comer”.
Otros comentarios destacaron el sacrificio que supone enviar remesas a Cuba: “Mi dinero es mío, y si tengo que partirme el lomo para que mi madre en Cuba tenga lo necesario, lo hago. Estoy seguro que ella pasó mucho más trabajo por mí”; “No me equivoqué al seguirte, dices exactamente lo que uno quiere decir y no encuentra la forma”; “La dictadura no me preocupa, solo los míos. El que vive como persona afuera y no ayuda a los suyos no tiene corazón”; “Es mi dinero y yo lo gasto con mi familia, porque al final no le debo nada a nadie”.
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Sin embargo, hubo quienes criticaron esta postura, señalando que contribuye a mantener el status quo: “No se trata de no mandar dinero para comida y medicina, sino de no sostener un sistema político que depende de las remesas”; “Hay que buscar una vía para sacar a la familia de allá en vez de sostenerlos”; “El gobierno no se caerá nunca si seguimos mandando. Esa es la verdad que nadie quiere oír”.
Pese a las diferencias de opinión, muchos coincidieron en la dificultad de estar lejos de los seres queridos: “Es muy fácil hablar cuando no tienes a nadie allá. Yo tengo a mi madre, mi hija, mis hermanos, y siempre que pueda, los voy a ayudar”; “Estoy contigo al cien por ciento. Nadie entiende lo que es saber que tu familia no tiene nada para comer”; “Es el precio que tengo que pagar. Mientras mi familia esté allá, seguiré ayudando, aunque no sea lo que otros quieran”.
Con más de diez mil “me gusta” y miles de reproducciones, el video de Carelis Conde sigue alimentando el debate sobre un tema tan complejo como emocional, en el que convergen sentimientos, responsabilidades y posturas políticas.
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