"Un consejo que te voy a dar: si tienes a tus jefes o compañeros de trabajo en tus redes sociales, ¡bloquéalos ya!". Así de claro lo dejó Gruinber Mazareigos, un joven latino viviendo en Estados Unidos, quien compartió en TikTok una experiencia que se volvió viral, dejando a miles reflexionando sobre la delgada línea entre la vida personal y el trabajo.
Gruinber (@gruinber2m) contó que en su día libre, mientras descansaba en casa, recibió una llamada de un compañero que parecía inofensiva. "Me preguntó qué estaba haciendo y yo, confiado, le dije que apenas estaba levantándome", explicó. Más tarde, el jefe de Gruinber le pidió que fuera a cubrir un turno porque había poco personal. Sin embargo, él rechazó la solicitud: "Le dije que ya tenía planes para la tarde".
El verdadero problema llegó después, cuando el compañero que lo llamó vio en Instagram que Gruinber estaba haciendo hiking y, según el creador, fue directo a contarle todo al jefe. Al día siguiente, el jefe le reprochó: "Me dijo que sabía que no tenía nada planeado y que ir a hacer hiking no era más importante que apoyar al grupo de trabajo". Sin dudarlo, Gruinber le respondió: "Lo que haga o no en mis días libres no es tu problema". Fue entonces cuando tomó la decisión de bloquear a todos sus compañeros y jefes en redes sociales: "A veces son bien chismosos y cualquier error que cometas se lo llevan al jefe".
La historia, publicada hace cuatro días, acumula más de 360 mil likes, 2.7 millones de reproducciones y casi 8 mil comentarios, la mayoría apoyando la postura de Gruinber y compartiendo experiencias similares. Algunos usuarios no dudaron en señalar lo importante que es mantener la privacidad laboral. "Regla de oro: Los parásitos de tu trabajo nunca son tus amigos"; "¿Cómo te atreves a descansar en tu día de descanso? "; "Repitan después de mí: EN EL TRABAJO NO HAY AMIGOS".
Otros aprovecharon para ofrecer consejos prácticos: "Ley de vida laboral: no añadir a nadie a tus redes, evitar llamadas fuera de horario laboral y mantener tu vida personal privada"; "Yo tengo dos teléfonos, el personal y el de la oficina. Viernes 5 p.m. apago el del trabajo y no lo enciendo hasta el lunes". Muchos coincidieron en que la situación de Gruinber refleja una problemática común: "Uno cree que los compañeros de colegio son malos, hasta que conoce a los compañeros de trabajo"; "Tus compañeros de trabajo son potenciales enemigos, siempre están listos para llevar información al jefe".
Algunos comentarios destacaron lo absurdo del reclamo del jefe: "Era tu día libre, no tienen derecho a molestarte"; "Hacer hiking o quedarte mirando la pared en casa siempre será más importante que apoyar al grupo"; "Todos somos reemplazables en el trabajo, así que pon límites. Tu descanso es tu descanso y punto".
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La experiencia de Gruinber también reavivó la discusión sobre los límites entre lo personal y lo laboral, un tema que claramente tocó fibras sensibles entre miles de trabajadores. Como bien dijo un usuario: "El día libre es intocable. Así sea para quedarte viendo al techo 24 horas, nadie tiene derecho a opinar".
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