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La Central Termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras, ubicada en Matanzas, estuvo fuera de servicio por varias horas este lunes debido a un disparo automático registrado pasadas las 10 a.m.
De acuerdo a una información del periodista oficialista José Miguel Solís a través de Facebook, este incidente se ocasionó por el aumento en el déficit eléctrico durante el horario de media demanda.
El doctor en ciencias Román Pérez Castañeda, subdirector técnico de la planta, explicó que el disparo ocurrió durante trabajos de mantenimiento y regulación de una válvula. Como parte del protocolo de seguridad, el sistema de protección automática actuó para prevenir posibles daños mayores.
Horas después del incidente, la termoeléctrica se reincorporó al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), entregando inicialmente una potencia de 200 MW.
Pérez Castañeda señaló que, tras estabilizar los parámetros operativos, se espera continuar incrementando la generación eléctrica.
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"La Guiteras, tras el breve mantenimiento de días atrás, podría alcanzar una generación de hasta 270 MW", precisó el periodista Solís.
La próxima parada para labores de mantenimiento está planificada para mediados de mayo, indicaron.
Recientemente, el sábado 18 de enero de 2025, la planta salió del SEN a las 9:59 a.m. debido a un malfuncionamiento en las válvulas de control de su caldera, tras 45 días de funcionamiento continuo.
Después de cuatro días de labores de reparación, la central logró sincronizarse nuevamente al SEN el miércoles 22 de enero a las 7:44 a.m., con una potencia inicial de 200 MW y la expectativa de alcanzar hasta 270 MW una vez estabilizados los parámetros operativos.
La situación electroenergética en Cuba ha atravesado una crisis sin precedentes en los últimos meses, caracterizada por apagones prolongados y colapsos del Sistema Electroenergético Nacional.
Uno de los eventos más críticos ocurrió en octubre de 2024, cuando una avería en la central termoeléctrica Antonio Guiteras provocó una desconexión total del sistema, dejando sin electricidad a más de diez millones de personas.
Este colapso evidenció la vulnerabilidad de la infraestructura eléctrica cubana, marcada por plantas de generación obsoletas y una dependencia significativa de combustibles fósiles.
A pesar de los compromisos del gobierno para aumentar la participación de energías renovables al 37% para 2030, hasta 2022 solo se había alcanzado un 5%.
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