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El prestigioso diario estadounidense The New York Times publicó un extenso perfil sobre Sandro Castro, nieto de 33 años del fallecido dictador Fidel Castro, que se ha convertido en uno de los personajes más comentados de las redes sociales cubanas gracias a una mezcla de ostentación, sátira y críticas veladas al propio gobierno de su familia.
El artículo, titulado 'Fidel Castro's Grandson Sandro Becomes Instagram Influencer', describe cómo el joven ha acumulado más de 150.000 seguidores en Instagram publicando videos provocativos que contrastan su estilo de vida privilegiado con las penurias que sufre la mayoría de los cubanos.
Entre sus contenidos más comentados figura un video en el que acaricia un bidón de gas para satirizar la escasez de combustible que padece la isla, y otro en el que rechaza una llamada de una figura similar a Donald Trump que pretende "comprar Cuba".
En enero de este año, publicó una foto burlándose de Díaz-Canel con una cerveza Cristal y el mensaje: "Cuando estoy contigo se me olvida que Díaz-Canel es presidente", una crítica directa al mandatario que no le trajo consecuencia alguna.
Sandro, hijo de Alexis Castro —identificado por el Times como fotógrafo e hijo de Fidel—, nació en 1991 y es dueño del Bar EFE, ubicado en la calle 23 y F del Vedado. El local cobra cuotas de entrada de 1.000 pesos cubanos al mes y mesas con consumo mínimo de 15.000 pesos, cifra equivalente a un par de meses del salario promedio en Cuba (el salario medio de Cuba ronda los 6.500 pesos).
En marzo de este año compartió una foto generada por IA junto a Barron Trump, hijo del presidente estadounidense.
Su primer gran escándalo viral se remonta a febrero de 2021, cuando un video lo mostró conduciendo un Mercedes-Benz a alta velocidad en una carretera habanera mientras decía: "Somos gente sencilla, pero hay que sacar los juguetes de la casa".
La indignación pública fue tan intensa que días después Sandro Castro pidió disculpas, aclarando que el auto era prestado y que el video había sido filtrado desde su WhatsApp sin su consentimiento. El cantante Israel Rojas, de Buena Fe, lo calificó entonces de "irresponsable" e "inmaduro".
Desde entonces, su perfil se ha vuelto más satírico y políticamente cargado. En octubre de 2025, respondió si era comunista con una frase que resume su posición: "Revolucionario sí. Comunista no. Respeto a mi país y gobierno".
El artículo del Times también recoge la reacción del entorno oficialista. Pedro Jorge Velázquez, conocido como "El Necio" y principal propagandista digital del régimen, lo ha acusado de ser un "enemigo ideológico" que socava la seguridad nacional.
Gerardo Hernández Nordelo, exespía de los llamados "Cinco Héroes" y actual Coordinador Nacional de los CDR, respaldó esas críticas con un "amén" en Facebook.
Sin embargo, el historiador Ernesto Limia Díaz, vicepresidente de la UNEAC, matizó que "Sandro no es enemigo político, no ha cometido delitos", aunque lo llamó "imbécil" por el daño que causa con su apellido.
Lo que el perfil del Times deja en evidencia es la hipocresía estructural del régimen: mientras activistas y disidentes son encarcelados por publicar una opinión crítica, el nieto de Fidel Castro ridiculiza públicamente al presidente, exhibe lujos obscenos en medio de la peor crisis económica en décadas y opera un bar de acceso exclusivo en La Habana, todo sin multas ni detenciones.
Ese doble rasero, más que cualquier video viral, es el retrato más fiel del castrismo en 2026.
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