Cubanos residentes en Perú protagonizaron un plantón frente a la sede de las Naciones Unidas en Lima para de nunciar las violaciones de derechos humanos en la isla.
El encuentro tuvo lugar el pasado 10 de diciembre, cuando se celebro el Día Mundial de los Derechos Humanos, y ya había sido anunciado con anterioridad por el grupo de activistas.
Lo más leído hoy:
A la cita asistieron alrededor de 15 personas, entre cubanos y peruanos, con carteles y banderas de la isla y el mensaje de denuncia sobre las constantes violaciones de derechos humanos que se cometen, explicó a CiberCuba el activista Rafael Gross, coordinador del encuentro.
"Intentamos tomarnos una foto en el interior del edificio de la ONU en Lima, pero el jefe de Seguridad nos expulsó alegando que no había nadie que nos atendiera por la situación sanitaria del coronavirus. Aún así le pedimos que nos dejara tomar la foto que sirviera de recuerdo de nuestra presencia allí", explicó Gross.
El encuentro también sirvió para criticar a la ONU por darle un puesto en el Consejo de Derechos Humanos mientras se cometen abusos en la isla contra activistas y opositores.
Los cubanos fuera del país, que pertenecemos a la comunidad de migrantes más apaleada del mundo, hemos venido a la sede de la ONU a decirles que exijan a Cuba el respeto de los derechos humanos", dijo también el activista a través de un video que se publicó en las redes sociales.
El encuentro en Lima también sirvió para mostrar su apoyo al Movimiento San Isidro y a los presos políticos que hay en Cuba. También recriminó la represión política, el hostigamiento y actos de repudio.
"No hay gobierno más cobarde que aquel que destina recursos humanos, materiales y militares para intimidar a la sociedad civil", apuntó.
En menos de un mes, este es el segundo encuentro que protagoniza el grupo de cubanos en Perú.
Anteriormente se habían organizado para plantarse frente a la sede diplomática del régimen en Lima y mostrar su inconformidad con el Gobierno castrista.
En ese entonces contaron también con el apoyo de las autoridades locales, quienes dieron el permiso necesario a pesar de la situación epidemiológica que vive ese país latinoamericano debido al coronavirus.
Archivado en: