El régimen de Daniel Ortega fortalece su aparato represivo en Nicaragua. El mandatario juramentó a 30.000 civiles encapuchados como "policías voluntarios".
La oposición denuncia que estos nuevos agentes son fuerzas paramilitares destinadas a sofocar cualquier intento de disidencia en Nicaragua.
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Los nuevos efectivos lucieron camiseta blanca, con capuchas y pantalón negro. Formaron sus filas en la Plaza de la Fe, en Managua, para levantar la mano ante Ortega y su esposa, Rosario Murillo.
"Tomamos juramento a esta heroica policía voluntaria, guerrilleros de la paz", proclamó Murillo, dejando claro el carácter ideológico de la medida.
Este nuevo cuerpo represivo es resultado de una reforma constitucional aprobada el 30 de enero por la Asamblea Nacional, completamente controlada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Desde entonces, el gobierno ha sumado unos 50.000 efectivos de diferentes provincias para reforzar el control en las calles.
SWI citó un informe de la ONU, publicado en Ginebra el mismo día de la juramentación, que revela cómo el gobierno nicaragüense reclutó a exmilitares, expolicías, jueces y funcionarios para este nuevo cuerpo de choque.
Ortega y Murillo ratificaran a Francisco Díaz, su consuegro, como jefe de la Policía Nacional de Nicaragua por otros seis años.
Las protestas de 2018 siguen vivas en la mente de Ortega
El experto en derechos humanos Reed Brody declaró que estos "policías voluntarios" evocan el papel de los enmascarados que protagonizaron la represión de 2018, que dejó más de 300 muertos.
El régimen de Ortega usó a grupos de encapuchados armados para desmantelar las barricadas levantadas por los manifestantes. Desde entonces, el gobierno de Nicaragua insiste en que aquellas manifestaciones no fueron una expresión popular, sino un "intento de golpe de Estado" orquestado desde Estados Unidos.
Este jueves, Nicaragua se retiró del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en respuesta a un informe reciente del Grupo de Expertos sobre su país (GHREN).
El texto señala que el Ejército de Nicaragua participó en la represión de las protestas de 2018. Se documentan violaciones sistemáticas de derechos humanos, ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, exilio forzado y represión política. Esos datos contradicen la versión oficial del gobierno y la reacción de Ortega ha sido radical.
La incorporación de los 30,000 voluntarios enmascarados a las fuerzas del régimen no hace más que consolidar el aparato represivo de Ortega y Murillo, que ya cuenta con la Policía Nacional y el Ejército para sofocar cualquier oposición.
Daniel Ortega tiene 79 años. Ha instaurado una "dictadura familiar" junto a su esposa Rosario Murillo, de 73 años. Cerraron el acto del miércoles con una frase clara sobre sus intenciones: "Tenemos la fuerza para trascender todos los desafíos".
Preguntas frecuentes sobre la represión y el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua
¿Por qué Daniel Ortega juramentó a 30,000 voluntarios encapuchados?
Daniel Ortega juramentó a 30,000 civiles encapuchados como "policías voluntarios" para fortalecer su aparato represivo en Nicaragua. La oposición denuncia que estos nuevos agentes son fuerzas paramilitares destinadas a sofocar cualquier intento de disidencia. Este movimiento forma parte de una reforma constitucional que legaliza la creación de estos grupos y refuerza el control del régimen sobre el país.
¿Qué papel desempeñan los "policías voluntarios" en la represión de Nicaragua?
Los "policías voluntarios" en Nicaragua han sido creados para actuar como fuerzas paramilitares en la represión de la disidencia. Su función es sofocar cualquier intento de protesta o resistencia contra el régimen de Ortega, recordando el papel de los enmascarados durante la represión de las protestas de 2018 que dejaron más de 300 muertos. Esta medida consolida aún más el control autoritario de Ortega y Murillo.
¿Cuál es el impacto de la reforma constitucional impulsada por Ortega en Nicaragua?
La reforma constitucional en Nicaragua consolida el poder absoluto de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, eliminando la independencia entre los poderes del Estado. Esta reforma introduce figuras de copresidentes, amplía el periodo presidencial y limita la libertad de expresión. Además, legaliza a los "policías voluntarios", reforzando el control del régimen y debilitando cualquier forma de oposición interna, lo que ha sido condenado por la comunidad internacional.
¿Qué respuesta ha dado la comunidad internacional a las acciones del régimen de Ortega?
La comunidad internacional ha condenado enérgicamente las acciones del régimen de Ortega, calificando su reforma constitucional como una "aberración" que institucionaliza una dictadura. Organizaciones como la OEA han instado al gobierno nicaragüense a restablecer la democracia y celebrar elecciones libres. Además, el retiro de Nicaragua del Consejo de Derechos Humanos de la ONU demuestra la negativa del régimen a someterse a escrutinio internacional.
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